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través de la resolución 1176 que
lleva la firma de la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner y del jefe de Gabinete, Alberto Fernández,
se instruyó al Ministerio de Economía
a que 'limite la vigencia' de la resolución
125 y a reestablecer las posiciones arancelarias
dispuestas el 7 de noviembre pasado para esos
productos y que estuvieron vigentes hasta el 10
de marzo.
El anuncio fue formulado por el jefe de Gabinete
y el ministro de Economía, Carlos Fernández,
durante una conferencia de prensa al mediodía
en Casa de Gobierno, luego de mantener una reunión
con la Presidenta.
En los considerandos del decreto, las autoridades
nacionales rescatan la 'necesidad' de que el país
adopte un sistema de derechos de exportación
'variables o móviles' a fin de asegurar
'la protección del interés de los
que menos tienen'.
A renglón seguido expresa que la decisión
de dejar 'sin efecto' la resolución 125
y sus modificatorias tiene por objeto la posibilidad
de discutir la instrumentación en el futuro
de un esquema de retenciones móviles 'en
democracia y pluralidad pero con instituciones
que estén exentas de presiones'.
La decisión del gobierno, dispuesta un
día después que el Senado -con el
voto decisivo del vicepresidente Julio Cobos-
rechazara el proyecto de ratificación del
esquema de retenciones móviles- fue saludada
por las entidades agropecuarias.
'Este es el fin del conflicto', dijo el titular
de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Luciano
Miguens, mientras que su par de la Federación
Agraria, Eduardo Buzzi, calificó a la decisión
de 'una buena noticia'.
'Esta es una medida que nos atrasó y nos
metió en un conflicto con el que tanto
perdimos. Es momento de recuperar el tiempo perdido
y volver a producir', agregó Miguens.
Buzzi, por su parte, sostuvo que además
de derogar las retenciones móviles el Gobierno
debe comenzar a analizar medidas tendientes a
'un tratamiento distinto' para los pequeños
productores, además de implementar 'mecanismos
de reintegros y compensaciones' para los chacareros
con producción inferior a las 1.500 toneladas
de soja.
Esta última iniciativa fue contemplada
en el proyecto votado por Diputados, pero su aplicación
quedó inconclusa debido al rechazo del
Senado.
Con la derogación de la resolución
125, que el Palacio de Hacienda hará efectiva
en las próximas horas, las retenciones
para la soja vuelven al 35 por ciento; para el
girasol al 32 por ciento; para el maíz
al 25 por ciento y para el trigo al 28 por ciento.
En base a los valores oficiales de exportación
fijados hoy por la Secretaría de Agricultura
y tomando en cuenta el esquema determinado por
la resolución 125, la soja -en 536 dólares
la tonelada FOB- tributa una alícuota de
45,6 por ciento; el girasol -en 600 dólares
la tonelada- una retención del 41,2 por
ciento; el maíz -en 228 dólares
la tonelada- 26,2 por ciento y para el trigo -en
330 dólares la tonelada- también
26,2 por ciento.
El decreto 1176 consta de tres artículos
en los que la presidenta Cristina Fernández
de Kirchner instruye al ministro de Economía
a que 'limite la vigencia de las resoluciones
número 125 de fecha 10 de marzo de 2008,
su modificatoria 141 de fecha 13 de marzo de 2008,
su derogatoria 64 de fecha 30 de mayo de 2008
y sus complementarias 284 y 285 del 18 de abril
de 2008'.
A través del segundo artículo también
instruye al titular del Palacio de Hacienda a
que 'disponga la vigencia de posiciones arancelarias
de la Nomenclatura Común del MERCOSUR iguales
a las dispuestas' el 7 de noviembre pasado.
En los considerandos de la norma -que ocupan cuatro
hojas del decreto sobre un total de seis- la jefa
del Estado volvió a remarcar la necesidad
de lograr una 'equidad distributiva y también
territorial', además de una 'mayor equidad
en las relaciones económicas' que permitan
una 'mejora en la distribución de los ingresos
a favor de los que menos tienen'.
Como ya lo hiciera durante el extenso conflicto
al defender la necesidad de la medida, el Gobierno
volvió a hacer hincapié en las fuerte
suba registrada por los precios de los alimentos
a nivel internacional y la necesidad de preservar
el poder de compra de los sectores de menores
recursos dentro del mercado interno.
Además, el Gobierno dijo que la implementación
de las retenciones móviles 'fue pretexto
para un violento lock out (de parte de las entidades
del campo), que inició una escalada de
cortes de rutas, desabastecimiento, encarecimiento
de alimentos, coacciones, amenazas, agresiones
verbales y físicas'.
En otro tramo del texto, el Ejecutivo ponderó
sus decisión de dar 'participación'
al Poder Legislativo en el tema, para que 'se
pronunciara en una materia en donde la discusión
de intereses había cobrado inusitada virulencia'.
'Los diputados pudieron acordar un proyecto que
logró una mayoría parlamentaria
suficiente', mientras que el Senado 'sólo
pudieron empatar en singulares condiciones y sin
ningún consenso positivo' que hizo 'necesario
el desempate por parte del Señor Vicepresidente
de la Nación', agrega la resolución
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