Los ocho síntomas que alertan sobre la presencia de cáncer
Científicos británicos identificaron las señales que más se relacionan con los tumores en los diferentes grupos de riesgo. Tenerlas en cuenta permitiría a los médicos de cabecera derivar de manera inmediata al paciente a un especialista. Sangre en la orina, anemia, sangre en el recto, bultos en las mamas, tos acompañada de sangre, dificultad al tragar, sangrado vaginal después de la menopausia y resultados anómalos en las revisiones de próstata son los síntomas a tener en cuenta.
La investigación fue publicada hoy por la revista especializada British Journal of General Practice. Según la publicación, en ciertos grupos de edad estos síntomas ayudarían a predecir la presencia de un tumor de forma tan certera que, de no haber otra explicación más plausible, el paciente debería ser remitido al especialista de manera inmediata.
Sangre en la orina, anemia, sangre en el recto, bultos en las mamas, tos acompañada de sangre, dificultad al tragar, sangrado vaginal después de la menopausia y resultados anómalos en las revisiones de próstata son los síntomas a tener en cuenta.
Los investigadores buscaron señales que fueran indicativos de tener un cáncer en al menos uno de cada 20 casos.
Aunque la presencia de síntomas aún representa una posibilidad muy reducida de tener un tumor, cualquiera de ellos es motivo suficiente para que el paciente sea remitido al especialista y sometido a más pruebas para que sea diagnosticado lo antes posible.
Para elaborar este listado, los científicos cruzaron los resultados de 25 estudios anteriores que les permitieron concluir que en el caso de las personas menores de 55 años sólo dos de estos síntomas -resultados anómalos en las revisiones de próstata y bultos en el pecho- indicaban un riesgo del 5% de tener cáncer.
Después de los 55, aunque sólo en el caso de los hombres, la dificultad para tragar sería significativa de un cáncer de esófago, mientras que la presencia de sangre en la orina se convierte en un síntoma de especial preocupación entre personas de ambos sexos a partir de los 60 años.
Mark Shapley, experto que lideró la investigación, recomienda “más investigación para desarrollar un tipo de programas informáticos que alerten a los médicos de cabecera de que tienen que remitir al paciente a un especialista cuando estos síntomas aparecen en ciertos grupos de riesgo”.
No obstante, un portavoz de Cancer Research UK, la organización que se encarga de las investigaciones sobre cáncer en el Reino Unido, advirtió de que estos síntomas no son los únicos que indicarían un posible cáncer.
“Los síntomas que aquí se destacan ya eran considerados potenciales signos de un tumor, pero existen al menos 200 tipos de cáncer diferentes, por lo que la sintomatología es muy amplia“, explicó.
El portavoz aconsejó acudir a un especialista “ante cualquier cambio en el cuerpo fuera de lo común y persistente”, ya que el tratamiento del cáncer tiene mayor probabilidad de éxito cuanto más temprano sea su diagnóstico.
¿Por qué donar las células del cordón umbilical a un banco público?
El Dr. Gustavo Kusminsky, jefe del Servicio de Hematología expuso las ventajas de este acto, que consiste en donar las células de la sangre del cordón tras el nacimiento, para que puedan ser aprovechadas por quienes, ante un problema de salud, carecen de familiares compatibles para un trasplante de médula.
Tanto a nivel local como internacional, se difunde constantemente la importancia de donar órganos, células y tejido vivo para salvar a otras personas. Dentro de este escenario, concretamente en el área del trasplante hematopoyético, se ha generado un nuevo foco de controversia: la donación de células del cordón umbilical a un banco público, frente a la contratación de un servicio privado para preservarlas en el futuro.
Mientras que en la primera opción el objetivo es poner ese material a disposición de la comunidad, en la segunda la idea es mantenerlo en caso de que dentro de la familia se presente un problema de salud. La utilidad de las células del cordón, en esta última variante, es hipotética y, por el momento, carente de comprobación.
Por su parte, los bancos públicos suelen ser organizaciones emplazadas en un hospital o bajo un programa gubernamental, cuyo fin es reunir una cantidad de unidades de células del cordón suficientes para dar soluciones a la población que las requiera para un trasplante.
“Donar células a un banco público es un acto altruista, que mantiene un sistema solidario que sale de la sociedad y vuelve a la sociedad. De este modo, se da respuesta a quienes, ante cierta situación médica, carecen de familiares que sean compatibles para, por ejemplo, un trasplante de médula ósea”, explicó el Dr. Gustavo Kusminsky, jefe del Servicio de Hematología del Hospital Universitario Austral (HUA). Aclaró que las búsquedas para hallar un donante en la red internacional de bancos públicos de sangre de cordón, tal como el que funciona en el Hospital Garrahan, son coordinadas localmente por el INCUCAI.
En síntesis, a partir de que ‘a cualquiera le puede pasar’ o bien que ‘nos puede pasar a nosotros’, se dividen las aguas entre la donación pública y anónima de células del cordón umbilical y la preservación para uso propio. La vocación de servicio y de ganas de ayudar es, sin duda, uno de los principales motores de quien decide recurrir a un banco público.
Sin embargo, el Dr. Kusminsky enumera otras razones. La seguridad y las garantías del proceso son puntos claves a la hora de elegir: “La práctica de donación está regulada por estrictas normas internacionales, desde el punto de vista bioético, y por diversos procedimientos de laboratorio, necesarios para asegurar la calidad de las células”.
Informar a las parejas: condición para transparentar el proceso
En ocasiones, parejas ante una situación límite –la enfermedad de un hijo– toman la decisión de preservar las células de un hermanito en camino o de tener un nuevo niño para usar su material genético y soslayar la patología. “Este es un caso puntual y muy infrecuente, en el cual la preservación de células para uso dentro del ámbito familiar tiene una justificación concreta. Pero en el resto de los casos, cuando no hay hermanos con enfermedades neoplásicas, las razones son especulativas y se encuentran influidas por la publicidad estudiada y engañosa de algunas empresas”, refirió el hematólogo.
Añadió, además, que se desconoce “si las células preservadas que se congelan durante tantos años van a servir cuando se descongelen”: “Las empresas apuntan a enfermedades que ese recién nacido podría tener recién cuando sea viejo. Pero no sabemos si luego de 40, 50 o 60 años, van a tener alguna utilidad”.
“Es muy importante que los médicos –obstetras, pediatras o hematólogos–, libres de cualquier conflicto de interés, informen a las parejas sobre las opciones, para transparentar el proceso y para permitirles obrar de acuerdo con su propia voluntad”, finalizó el Dr. Kusminsky.
Contactos
Dr. Gustavo Daniel Kusminsky
Jefe del Servicio de Hematología y Unidad de Trasplante Hematopoyético
Hospital Universitario Austral GKUSMINS@cas.austral.edu.ar
Las principales firmas apuestan para la próxima temporada otoño-invierno 2010-2011 por los pantalones bombacho. Entre elas, Caroche, marca que ha optado por un estilo plenamente street y se decanta por estos pantalones urbanos Un pantalón con historia
La marca revisita esta favorecedora prenda, fusión multicultural donde las haya, que tradicionalmente se ha usado para practicar equitación y que, durante siglos, ha supuesto una de las prendas más importantes tanto del uniforme típico del gaucho como, en el extremo opuesto del globo, de las bailarinas orientales y su danza del vientre.
Caroche acude a tejidos nobles como la lana o la seda, redefiniendo esta prenda y adaptándola al casual style tan definitorio de la marca. Comodidad y estilo se unen para proporcionar una gran libertad de movimientos, así como una incuestionable versatilidad, que permite crear una gran variedad de looks, adaptándose a multitud de prendas y complementos: camisetas básicas para el día y vaporosos tops y tacones para la noche.
Tanto en tonos piedra como en cuadro gales, el pantalón bombacho continuará siendo protagonista la próxima temporada.
Enamorada del novio de mi amiga.
Muchas mujeres se sienten atraídas por las parejas de sus amigas, ya que éstas no paran de contar lo fantástico que es, lo bien que besa...
Para poder acabar con esa incertidumbre, tienes tres opciones a elegir:
- Hablar con tu amiga.
Dile cómo te sientes y que prefieres que no te dé detalles de su relación, para que poco a poco puedas olvidarlo.
- Desaparecer una temporada.
Es una buena escusa para salir de vacaciones y conocer gente nueva. Apuntarte a un curso, cambiar de amigos...
- Intentar robárselo.
Aunque está claro que eso no es de ser buena amiga. Si te decides por esta opción puedes probar a hacerle ver todos los defectos de tu amiga, al tiempo que ve todas tus cualidades.
- Busca otro novio.
Es otra opción, busca un novio, seguro que a tu alrededor hay muchos hombres dispuestos a hacerte feliz.
Cuidado con las dietas e internet.
El doctor Joaquín Ezquerra alerta a las madres sobre las hijas que se ponen a dieta consultando internet.
Asegura que en la red se encuentran dietas nada saludables: «Ojo con la hija que se pone a dieta, en Internet hay páginas de terrorismo sanitario».
Advierte de que las jóvenes son las más propensas a realizar este tipo de dietas que pueden acabar en enfermedades como anorexia o bulimia.
A la mínima sospecha de que nuestra hija puede caer en una de estas dietas milagro, debemos acudir al médico.
El ataque de pánico
Muchas personas sufren, en forma repentina, de una verdadera crisis de angustia, con sensación de terror y de catástrofe inminente.
Durante esos minutos suelen presentarse síntomas como taquicardia, dolor en el pecho, respiración rápida y corta, sensación de ahogo, de inestabilidad, de irrealidad. También hay oleadas de calor y frío, transpiración profusa, y miedo de morirse o de perder la razón.
Se calcula que este problema lo sufre un 5 por ciento de la población general y casi el 14 por ciento de los pacientes cardíacos. Es más frecuente en las mujeres y a menudo comienza al final de la adolescencia.
Una de las complicaciones más habituales es el desarrollo de un miedo anticipado: la persona teme perder el control durante esos ataques. Y como no sabe en qué momento surgirán, evita quedarse sola o salir a lugares públicos.
Cuando se presentan por lo menos tres ataques de pánico en un período de tres semanas, sin que haya esfuerzos físicos intensos o situaciones reales de amenaza para la vida, se estima que el problema debe ser tratado clínicamente ya que estamos en presencia de un desorden fóbico
Cómo sobrellevar
las dificultades
de la vejez
Son las 6.30 de una fría mañana de invierno en Soweto (Sudáfrica). Evelyn sabe que es hora de salir de la cama. Pero también sabe que su casa no cuenta con calefacción central, así que levantarse supondrá una auténtica tortura.
Evelyn coloca cuidadosamente sus rodillas con artritis sobre el borde de la cama. Se sienta y espera a que, poco a poco, remita el dolor en las piernas. Entonces, ayudándose con las manos, se levanta entre lamentos y, con las manos en las caderas, como un “saltamontes [que] se arrastra”, va cojeando lentamente hasta el baño (Eclesiastés 12:5).
“¡Lo logré!”, se dice a sí misma. No solo ha despertado para ver un nuevo día; también ha conseguido mover su adolorido cuerpo.
Pero a Evelyn le preocupa algo más: “Que me falle la mente”. Aunque de vez en cuando pierde las llaves, su cerebro todavía funciona bien. “Oro para no perder la lucidez como les pasa a algunas personas mayores”, señala.
En su juventud, Evelyn nunca pensó en la vejez. Pero, sin apenas darse cuenta, el tiempo pasó, y ahora su cuerpo no deja de recordarle que tiene 74 años.
A diferencia de Evelyn, algunos mayores tal vez vean esta etapa como los años dorados de su vida, pues gozan de relativa buena salud y carecen de grandes preocupaciones. Quizá su caso sea similar al del patriarca Abrahán, quien alcanzó una “buena vejez, viejo y satisfecho” (Génesis 25:8). Sin embargo, otros ancianos sufren “malos tiempos” y solo pueden decir: “No disfruto la vida ahora” (Eclesiastés 12:1, La Palabra de Dios para Todos, nota). Como en cierta encuesta muchas personas hablaron negativamente de la jubilación, la revista Newsweek propuso llamar a esta etapa, más bien, los “años sombríos”.
Y usted, ¿cómo ve la vejez? ¿Qué problemas plantea a las personas mayores? ¿Es inevitable el deterioro mental en la tercera edad? ¿Cómo se puede conseguir paz interior en esta etapa de la vida?
UN MUNDO CON DESIGUALDADES ECONÓMICAS
DURANTE la segunda mitad del siglo XX, el mundo se encontraba inmerso en una Guerra Fría y estaba dividido políticamente en tres partes. Mirándose con recelo se hallaban, a un lado de la invisible cortina de hierro (telón de acero), el bloque comunista —encabezado por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas—, y al otro, las naciones no comunistas, con Estados Unidos al frente. Los países no alineados con los anteriores bloques formaban el llamado Tercer Mundo.
Con el tiempo, esta última denominación llegó a considerarse despectiva y se sustituyó por “naciones subdesarrolladas”. Pero como esta nueva expresión también adquirió matices negativos, los economistas comenzaron a hablar de “los países en vías de desarrollo”. Con tales cambios terminológicos se destacaron más las diferencias económicas que las políticas.
El mundo del siglo XXI ya no está dividido en aquellos tres bloques políticos. Sin embargo, aún hay diferencias económicas, y concretamente industriales entre los países desarrollados y los que están en desarrollo. Los turistas de los países ricos se topan en sus viajes con personas que, a diferencia de ellos, deben hacer grandes esfuerzos por poner un plato de comida en la mesa.
Esta situación hace surgir dos preguntas importantes: ¿está el mundo destinado a permanecer dividido económicamente? ¿O se logrará algún día la igualdad entre ricos y pobres de forma que todos disfrutemos del mismo nivel de vida?